Fuengirola

Qué visitar en Fuengirola, Historia, tradiciones, Fiestas y Monumentos

Fuengirola

Tanto por su número de habitantes como por su proyección en el ámbito turístico, es casi una paradoja que el término municipal de Fuengirola tenga tan sólo 10 kilómetros cuadrados de superficie, cuando, además, cuenta con ocho kilómetros de playa. La paradoja tiene su posible explicación en que a la hora de distribuir el territorio nadie podía pensar en que la explosión turística del siglo XX iba a dar al traste no ya con las barreras impuestas con la Administración, sino, sobre todo, con la idea decimonónica del desarrollo natural de los municipios.



Agotados sus propios límites por el formidable desarrollo turístico, la ciudad de Fuengirola se ha visto en la necesidad de dirigir su crecimiento hacia tierras de Mijas, de tal modo que se da la circunstancia curiosa de que la mitad de una misma calle pertenece a Fuengirola y la otra mitad a Mijas, municipio con el que comparte la mayoría de sus lindes.



Los datos históricos apuntan a que fueron los colonizadores fenicios quienes fundaron Fuengirola, aunque parece probable la presencia de bástulos y otras tribus en este enclave, a medio camino entre Cádiz y Málaga. Con el nombre de Suel, los fenicios instalaron una factoría de salazones y desde allí comerciaron con las demás ciudades mediterráneas. Los romanos hicieron de Suel un municipio federado adscrito por Augusto al conventus de Gades (Cádiz). Se cree que en ese tiempo hubo en este lugar una poderosa oligarquía y que sus habitantes rendían culto a Neptuno.



Ya bajo dominio musulmán (del período visigótico apenas hay datos), durante el califato de Abderramán III, se amplió el castillo, cuya silueta destaca al oeste de la ciudad, sobre una loma contigua al río que lleva el nombre de la población, Fuengirola. Y fue en este castillo donde Enrique II de Castilla y el nazarita Yusuf I firmaron una tregua en 1340 que permitió el resurgir del comercio. Actualmente la fortaleza ha sido restaurada y convenientemente adecuada como auditorio al aire libre. Los árabes cambiaron la denominación de Suel por la de Sohail, nombre de una estrella de la constelación de Argos que, curiosamente y según la leyenda, sólo podía ser vista desde el propio castillo.



Tras la conquista de la plaza por los Reyes Católicos en 1487, el castillo fue destruido, pero los frecuentes ataques piratas que padecía la costa mediterránea aconsejaron su reconstrucción. Años después, durante la Guerra de la Independencia, franceses, ingleses y españoles se disputaron la fortaleza dado su estratégico enclave defensivo.



El nombre actual de la villa tiene su procedencia en las girolas, embarcaciones que los marineros genoveses instalados en esta zona empleaban para la pesca del pescado menudo o boliche, vocablo que, a la vez, se utilizó para denominar la antigua pedanía, actualmente unida a la ciudad, de Santa Fe de los Boliches.







Qué visitar en Fuengirola

Qué visitar en Fuengirola


Sin duda el Castillo Sohail, destruido y reconstruido en varias ocasiones, es el monumento por antonomasia de Fuengirola, tanto por su larga y agitada historia como por su contundente silueta, que se ha convertido en el símbolo de la villa. La fortaleza está ceñida por poderosos torreones de planta cuadrada, y toda ella ha sudo minuciosamente restaurada para evitar su deterioro y para aprovecharla como recurso turístico y cultural, pues, como ya se ha señalado, ha sido acondicionada como un privilegiado auditorio al aire libre. En su interior se ha instalado un pequeño museo con maquetas que ayudan a la interpretación histórica del lugar.



Habida cuenta de la rápida y profunda transformación de la ciudad en las tres últimas décadas, apenas quedan vestigios del antiguo barrio de pescadores y mucho menos de las huertas que extendían sus cultivos hasta el borde del mar. Esa zona la ocupa actualmente un magnífico paseo marítimo, uno de los más largos del litoral español- desde el que los fuengiroleños y los visitantes miran al mar. Grandes terrazas, bares, numerosos comercios, restaurantes y zonas ajardinadas jalonan los ocho kilómetros de paseo marítimo, que también incluye un animado puerto deportivo y chiringuitos donde degustar los productos típicos del mar.



Frente a la moderna estructura turística, los yacimientos arqueológicos de esta villa le ofrecen al visitante la posibilidad de realizar un pormenorizado recorrido por su historia más antigua. En Suel, junto a la desembocadura del río Fuengirola, han aflorado restos de un acueducto, mosaicos, epígrafes y partes de viviendas, además de unos enterramientos al sur del castillo, todo ello relacionado con la industria de salazones, especialmente del garum (una salsa de pescado).



En la margen izquierda del río, donde se ubica en cementerio, la Finca de Acevedo conserva una factoría de salazones con viviendas y necrópolis tardorromana, mientras que en la Finca del Secretario, junto al arroyo Pajares, han sido halladas pilas de salazón junto a restos de unas termas, hornos y viviendas, y una escultura de Venus del siglo II d.C. Asimismo, en Torreblanca del Sol, cerca del arroyo de las Presas, han aparecido unas termas reaprovechadas para factoría de salazones, un aljibe y una necrópolis visigoda.



De los más de 2.600 años de historia de esta hermosa villa mediterránea existe una buena documentación en el Museo de Historia de la Ciudad.






Fiestas en Fuengirola

Fiestas


Las fiestas empiezan en Fuengirola con la Semana Santa, unas jornadas en las que se combinan unos magníficos desfiles procesionales con la posibilidad de inaugurar la temporada de baño, pues la benignidad del clima de esta zona, salvo contadas ocasiones en que la lluvia aparece, lo permite.


En la víspera de San Juan (23 de junio), también los fuengiroleños proceden a la quema de los júas, y en el mes de julio, el día de la Virgen del Carmen, la barrida de los Boliches recuerda especialmente su tradición marinera con la procesión de la Virgen, primero en las barcas de los pescadores, un hermoso rito que se realiza en todas las localidades costeras malagueñas-, y después por las calles del pueblo.



Pero cuando la ciudad se convierte en un hervidero festivo es en los meses de verano. Durante julio se celebra el Festival de Música y Danza Ciudad de Fuengirola en el Castillo Sohail, con la presencia de primeros figuras y las más renombradas orquestas. Recientemente se ha incorporado al calendario festivo el Festival de Teatro Musical, que trae al Palacio de la Paz los mejores espectáculos musicales del momento. En agosto, la veladilla del veraneante constituye el preludio de la gran Feria de Octubre en honor de la Virgen del Rosario.



Las fiestas del Rosario están consideradas entre las más populares y participativas de Andalucía, y son bien conocidas internacionalmente por las actividades ecuestres que durante esas jornadas se desarrollan. Hay corridas de toros, exhibiciones de enganches de coches de caballos, de doma y monta, todo ello conjugado con los mejores espectáculos de cante y baile flamenco.



Las noches revisten una especial animación tanto en el recinto ferial un modelo que ha sido exportado a otros lugares de Andalucía- como en el interior de las numerosas casetas. Aunque el protagonista de la feria es el caballo, que en esos días coloca en la ciudad la estampa más conocida de esta celebración.



A finales de marzo o primeros de abril, durante cuatro días, se celebra de la Feria Internacional de los Pueblos, una muestra gastronómica y folklótrica en la que participan más de 30 nacionalidades y regiones españolas.